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domingo, 8 de diciembre de 2024

Azorín

 Le sucede algo al catalejo con que estábamos observando la ciudad y la campiña. No se divisa nada; indudablemente se ha empañado el cristal. Limpiémosle. Ya está claro; tornemos a mirar. Los bosques que rodeaban la ciudad han desaparecido. Allá, por aquellas lomas redondas que se recortan en el cielo azul, en los confines del horizonte, ha aparecido una manchita negra; se remueve, avanza, levanta una nubecilla de polvo. Un coche enorme, pesado, ruidoso, es; todos los días, a esta hora, surge en aquellas colinas, desciende por las suaves laderas, cruza la vega y entra en la ciudad. Donde había un tupido boscaje, aquí en la llana vega, hay ahora trigales de regadío, huertos, herreñales, cuadros y emparrados de hortalizas; en las caceras, azarbes y landronas que cruzan la llanada, brilla el agua que se reparte por toda la vega desde las represas del río. El río sigue su curso manso como antaño. Ha desaparecido el obraje de paños que había en sus orillas; quedan las aceñas que van moliendo las maquilas como en los días pasados. En la cuesta que asciende hasta la ciudad, no restan más que una o dos tenerías; la mayor parte del año están cerradas. No encontramos ni rastro de aquella casilla medio derrumbada en que vivía una vieja que todas las mañanas salía a por vino con un jarrico y que iba de casa en casa llevando chucherías para vender.

sábado, 15 de septiembre de 2018

RESUMEN TEXTO B Evau junio 18

Los incendios del nordeste de España y de Portugal en el verano de 2017 no solo provocaron muertos y pérdidas ecológicas y económicas. Destruyeron también una cultura, un paisaje ancestral, una manera de ser vinculada a la tierra. Los gobiernos español y portugués deben aunar sus esfuerzos en políticas educativas y medioambientales para conservar un tesoro histórico común.

RESUMEN TEXTO A Evau junio 18

La manera de hablar de las mujeres se ha considerado desde hace siglos de forma negativa. Esta visión es, como la cultura en general, masculina y en cierto modo ha marcado cómo ha de ser y expresarse una mujer. Los estereotipos impiden una auténtica percepción de la realidad pues son parciales y llevan a considerar de diferente modo un mismo comportamiento dependiendo de si es masculino o femenino.

viernes, 27 de octubre de 2017

Texto de Gabriel Miró

 “Tierra de labranza. Olivos y almendros subiendo por las laderas; arboledas recónditas junto a los casales; el árbol de olor del Paraíso; un ciprés y la vid en el portal; piteras, girasoles, geranios cerrando la redondez de la noria; escalones de viña; felpas de pinares; la escarpa cerril; las frentes desnudas de los montes, rojas y moradas, esculpidas en el cielo; y en el confín, el peñascal de Calpe, todo de grana, con pliegues gruesos, saliendo encantadoramente del mar; una mar lisa, parada, ciega, mirando al sol redondo que forja de cobre lo más íntimo y pastoso de un sembrado, un tronco viejo, una arista de roca, un pañal tendido, y, encima de todo, el aliento de la anchura, el vaho de sal y de miel del verano levantino cuando cae la tarde. Y entonces Sigüenza percibe el grito interior sobrecogido: “¡Campo mío!” Ya se ve, sin verse, en el agua de los riegos que corría, que la cal de los cortinales, en el temblor de los chopos, en el azul, en todo lo que le rodeaba. Como en esa tarde vino en aquel tiempo. El olor de los viejos campos de la Marina, como el olor de su casa familiar en la felicidad de los veranos de su primera juventud. Pero no pareciendo que “fuese ayer”, o pareciéndolo precisamente porque entonces sentimos todo lo contrario. Y porque nos oprime la verdad del tiempo devanado tuvo más fuerza alucinante la emoción de esta hora que se había quedado inmóvil para Sigüenza desde entonces. Y hasta hizo un ademán suave de tocarla, de empujarla, queriendo que volviese a caminar a su lado. Una lente lírica le acercaba a sí mismo. En ese algarrobo desgarrado, en aquella quebrada, en un contorno de una colina, en una tonalidad, en un rasgo preciso, debió de dejarse más hincada su mirada, y ahora, entre todo, se le presentaba, no el recuerdo óptico y casuístico, sino la misma mirada, la sensación de su vida, que se había envejecido allí, y ahora le salía para verle pasar, a veinte años de distancia....”

• Casal. Casería, casa de campo (con edificios dependientes y fincas rústicas unidas o cercanas a ella). 

Pitera: Pita (planta)

• Felpa. Tejido de seda, algodón, etc., que tiene pelo por la haz. (Felpar. Cubrir con vello u otra cosa a manera de felpa).

• Escarpa. Declive áspero de cualquier terreno.

• Cerril. Aplicase al terreno áspero y escabroso.


• Cortinal. Pedazo de tierra cercado, inmediato a pueblo o casa de campo, que ordinariamente se siembra todos los años.

LA REGENTA

Vetusta la noble estaba escandalizada, horrorizada. Unos a otros, con cara de hipócrita compunción, se ocultaban los buenos vetustenses el íntimo placer que les causaba aquel gran escándalo que era como una novela, algo que interrumpía la monotonía eterna de la ciudad triste. Pero ostensiblemente pocos se alegraban de lo ocurrido. ¡Era un escándalo! ¡Un adulterio descubierto! ¡Un duelo! ¡Un marido, un ex-regente de Audiencia muerto de un pistoletazo en la vejiga! En Vetusta, ni aun en los días de revolución había habido tiros. No había costado a nadie un cartucho la conquista de los derechos inalienables del hombre. Aquel tiro de Mesía, del que tenía la culpa la Regenta, rompía la tradición pacífica del crimen silencioso, morigerado y precavido. «Ya se sabía que muchas damas principales de la Encimada y de la Colonia engañaban o habían engañado o estaban a punto de engañar a su respectivo esposo, ¡pero no a tiros!». La envidia que hasta allí se había disfrazado de admiración, salió a la calle con toda la amarillez de sus carnes. Y resultó que envidiaban en secreto la hermosura y la fama de virtuosa de la Regenta no sólo Visitación Olías de Cuervo y Obdulia Fandiño y la baronesa de la Deuda Flotante, sino también la Gobernadora, y la de Páez y la señora de Carraspique y la de Rianzares o sea el Gran Constantino, y las criadas de la Marquesa y toda la aristocracia, y toda la clase media y hasta las mujeres del pueblo... y ¡quién lo dijera! la Marquesa misma, aquella doña Rufina tan liberal que con tanta magnanimidad se absolvía a sí misma de las ligerezas de la juventud... ¡y otras!
Hablaban mal de Ana Ozores todas las mujeres de Vetusta, y hasta la envidiaban y despellejaban muchos hombres con alma como la de aquellas mujeres. Glocester en el cabildo, don Custodio a su lado, hablaban de escándalo, de hipocresía, de perversión, de extravíos babilónicos; y en el Casino, Ronzal. Foja, los Orgaz echaban lodo con las dos manos sobre la honra difunta de aquella pobre viuda encerrada entre cuatro paredes.
Obdulia Fandiño, pocas horas después de saberse en el pueblo la catástrofe, había salido a la calle con su sombrero más grande y su vestido más apretado a las piernas y sus faldas más crujientes, a tomar el aire de la maledicencia, a olfatear el escándalo, a saborear el dejo del crimen que pasaba de boca en boca como una golosina que lamían todos, disimulando el placer de aquella dulzura pegajosa.
«¿Ven ustedes? decían las miradas triunfantes de la Fandiño. Todas somos iguales».
Y sus labios decían:
-¡Pobre Ana! ¡Perdida sin remedio! ¿Con qué cara se ha de presentar en público? ¡Como era tan romántica! Hasta una cosa... como esa, tuvo que salirle a ella así... a cañonazos, para que se enterase todo el mundo. 

martes, 10 de octubre de 2017

TEXTO NARRATIVO

PAU Madrid junio 2013 Texto B

Comencé a vincularme con la lectura en casa de una maestra, doña María. Vivíamos en Cruz del Eje, al noroeste de la provincia de Córdoba. En esa época recién se ingresaba a la escuela primaria con seis años de edad. No había jardín de infantes. Doña María enseñaba en su galería cubierta por un techo de cinc. Éramos varios estudiantes de diversas edades, y la mayoría recibía lecciones para superar sus dificultades en la escuela. Las primeras hojas de mi cuaderno mostraban una avergonzada torpeza. Las volvía a mirar para cerciorarme de mis progresos. Hasta que esa mujer de cabellos blancos me enseñó que cada sonido podía ser dibujado y luego identificado mediante un dibujo específico. Por eso a la "m" le decía "mmm", no "eme". Tanto me impresionó el descubrimiento que lo mostré a mis padres. Ellos sonrieron y pusieron delante de mí libros y periódicos que apoyaban esa revelación.
Pero después me negaba a leer. Una impaciencia exagerada me hacía abandonar el esfuerzo. Mi madre era una persona a quien no la asustaba ningún esfuerzo, y menos si debía aplicarse para la conquista de la cultura. Una tarde dijo que me llevaría a la biblioteca pública. ¿La qué? No entendí y fui arrastrado de la mano, por no decir de las orejas.
Éramos muy pobres, pero cuando ingresé a la biblioteca junto a mi madre, me pareció haber cambiado de mundo. Paredes tapizadas con enjoyados lomos de libros sobre los cuales se cerraban grandes ventanas de cristal. Pisos de mosaicos brillantes. Mesas de dos aguas para los diarios. Una enorme mesa horizontal cargada de revistas. Y el escritorio de la señorita Britos. Mamá me presentó, ella sonrió con ternura y me invitó a tomar asiento, mientras me entregaba revistas con ilustraciones infantiles. Su técnica fue simple. Me entusiasmó con las historietas y luego con breves aventuras, cada vez menos cortas, hasta que recalé en autores que no podía abandonar.
Entre los 6 y 14 años devoré casi todas las maravillas de ese santuario. Le debo más de lo que me atrevo a confesar.
                            (Marcos Aguinis, en La Nación (Buenos Aires), 21/04/2012) 

viernes, 6 de octubre de 2017

CÓMO REDACTAR UNA ARGUMENTACIÓN

TEXTOS ARGUMENTATIVOS

  Argumentar consiste en dar razones (argumentos) para defender una idea (tesis) que consideramos verdadera.

Para escribir un texto argumentativo tenemos que realizar dos operaciones previas:

Encontrar una idea. Se trata de buscar o idear una tesis, la cual vamos a apoyar con sólidos argumentos. Es probable que de entrada no se nos ocurra nada. Podemos pensar en alguna experiencia personal relacionada con el tema. La formularemos de forma clara, en forma de oración completa, evitando vaguedades (“yo creo”, “pienso”, “en mi opinión”, etc.), evitando metáforas y recursos figurativos, evitando las preguntas directas. En una tesis bien formulada, hay una o algunas palabras clave en las que se centra el contenido de la tesis.

Ejemplos de tesis:

En la sociedad actual, la mujer está todavía discriminada.
La contaminación constituye una amenaza para la salud de las personas.
La novela policíaca posee un carácter intelectual.

Preparar su desarrollo según cierto orden o plan. El escritor debe situar los materiales en un orden determinado.

Si decide mostrar primero los argumentos para concluir con la tesis, se tratará de una estructura inductiva.

Por el contrario, si la tesis se coloca al principio y después siguen los argumentos, hablaríamos de una estructura deductiva.

El plan debe tener la forma de un esquema, es decir, una lista estructurada que enuncie brevemente las cuestiones que deseamos tratar.

No hay recetas mágicas: construir un esquema requiere pensar.
  
Tomemos una cuartilla y escribamos arriba la tesis. En ella subrayaremos las palabras clave.

A continuación escribiremos dos o tres ideas principales, dejando entre ellas espacio suficiente para apuntar ideas secundarias y ejemplos. El siguiente podría ser un ejemplo de lo que decimos:

Tesis

        I.            Idea principal 1
a.     Idea secundaria
                                                               i.     Ejemplo
                                                             ii.     Ejemplo
b.     Idea secundaria
                                                               i.     Ejemplo
      II.            Idea principal 2
a.     Idea secundaria
                                                               i.     Ejemplo
    III.            Idea principal 3
a.     Idea secundaria
                                                               i.     Ejemplo
                                                             ii.     Ejemplo

Comentario final, basado en ideas y ejemplos, que confirma la tesis.

El párrafo inicial

Las posibilidades para este párrafo son numerosas.

Puede plantear simple y llanamente la idea que nos proponemos desarrollar. El trabajo se verá facilitado si comenzamos con una oración sencilla que exponga o insinúe la idea principal.

Otra posibilidad consiste en comenzar con la cita de una o varias opiniones ajenas, ante las que vamos a tomar posición, apoyándolas o refutándolas.

En ocasiones, el primer párrafo contiene una o varias preguntas (cuya respuesta será la tesis).

Se puede conseguir que el párrafo inicial gane interés mediante una anécdota, una pequeña historia, un chiste, siempre relacionados con la idea principal del texto.

El párrafo final

Es importante redactar este párrafo con cuidado. En ocasiones, el párrafo final recapitula, reafirma la tesis, establece un propósito, apunta una solución, manifiesta un deseo o un sentimiento, etc.

Si nuestro texto está bien desarrollado, el párrafo final surge de forma natural. El lector se da cuenta de que el texto está terminando por la secuencia de ideas que ha seguido. Por eso, no debería ser necesario recurrir a llamadas tópicas como En conclusión…, De todo esto podemos concluir…, Podemos resumir que…, Por todo lo anterior….

Tipos de argumentos

Los argumentos son las razones con que deseamos convencer a los demás de lo que afirmamos en la tesis.

Hay muchos tipos de argumentos. Vamos a ver algunos de ellos, y debemos entender que en nuestras argumentaciones utilizaremos solo aquellos que mejor sirvan a nuestra idea. Usar demasiados podría hacer que nuestra argumentación fuera pesada, redundante.

Argumentos objetivos. Presentan hechos ciertos y comprobables.

Datos y cifras: Las mujeres cobran un veinte por ciento menos que los hombres en puestos similares.

Ejemplos: En las compañías aéreas, el puesto de piloto está reservado para hombres mientras que las mujeres sirven comida y café a los viajeros.

Experiencia personal: Mi hermana, por ejemplo, cobra al mes doscientos euros menos por lo mismo que hace su compañero.

Argumentos racionales. Se basan en la relación entre dos o más ideas, de forma que aceptada una de ellas como verdadera (1), se ha de aceptar la verdad de las otras (2).

En España, la gran mayoría de los altos cargos políticos y empresariales están ocupados por hombres (1), luego es evidente que la mujer se encuentra de hecho socialmente discriminada (2).

Argumentos analógicos (de comparación). Establecen una semejanza entre dos realidades: la idea que intentamos probar (1) y otra no relacionada con el tema pero bien conocida por los interlocutores (2).

La situación laboral de muchas mujeres en nuestro país (1) es similar a la de los inmigrantes (2): han de aceptar trabajos de inferior categoría y cobrar por ellos sueldos más bajos.

Argumentos de autoridad. Consiste en citar en apoyo de nuestra tesis las palabras de otra persona que pasa por ser un entendido en la materia.

No lo digo yo, lo dijo Einstein: “Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”.

De forma esquemática, las estructuras fundamentales que daremos a nuestros textos argumentativos son las siguientes:

 Argumentación DEDUCTIVA

PÁRRAFO INICIAL. Presentación de la tesis.
DESARROLLO
Argumentos
Ejemplos
Argumentos
Ejemplos
PÁRRAFO FINAL. Conclusión. Recapitulación de la tesis.
  
Argumentación INDUCTIVA

PÁRRAFO INICIAL. Planteamiento de una situación o problema.
DESARROLLO
Argumentos
Ejemplos
Argumentos
Ejemplos
PÁRRAFO FINAL. Conclusión. Presentación de la tesis.


martes, 26 de septiembre de 2017

COMENTARIO DE TEXTO II

       COMENTARIO DE TEXTO

A.- ¿Qué es?

            Es un texto expositivo creado por ti a través del cual transmites qué dice el texto, cómo lo dice y para qué lo dice.

B.- ¿Cómo lo realizo?

            Debes hacer tres lecturas:

                        1.- Lectura comprensiva, para saber de qué trata o tener una idea general.

                        2.- Lectura reflexiva, para encontrar la estructura y el tema.

                        3.- Lectura analítica, para desentrañar cómo lo ha dicho.

            Esto es la teoría, normalmente pasamos de la primera a la tercera, y en esta buscamos todo: la estructura, el tema y cómo lo dice.

B.1.- Lectura comprensiva

            Al leer, si podemos, subrayamos ideas clave y rodeamos palabras cuyo significado no entendemos.

B.2.- Lectura reflexiva

a)      Vamos pensando y señalando cuáles son las ideas principales y las secundarias.

b)      Realizamos un esquema a un lado.

c)      Pensamos en la posible estructura:  
Deductiva (de una idea general a los hechos – suele darse en la argumentación)
                        Inductiva (de los hechos a las ideas - argumentación)
                        Circular (idea principal al principio y al final - argumentación)
                        Cronológica (orden lineal de los hechos – narración; descripción; exposición)
                        Lineal (introducción, desarrollo y conclusión- exposición)
                        Paralela (ideas sucesivas igual de importantes- exposición, descripción)

d)     Del esquema obtenemos el resumen. (Vid. apuntes sobre cómo realizar un resumen)

e)      Del resumen llegamos al tema.
-          Debe ser breve.
-          Que refleje el significado general del texto.
-          Si puedes, redáctalo sin verbo.
-          Comienza con un sustantivo abstracto (El/La…)
-          No puede valer para cualquier texto, solo para este.

B.3.- Lectura analítica.
            1.- Señalamos los sustantivos (los subrayamos)
            2.- Marcamos los adjetivos (los rodeamos)
            3.- Encuadramos los verbos y nos fijamos en su modo, tiempo, número y persona; forma impersonal
            4.- Hacemos señales en los nexos.
            5.- Con algún color destacamos lo que nos llame la atención del léxico: cultismos, arcaísmos, neologismos, apócopes, coloquialismos, vulgarismos, tecnicismos, datos, siglas…
            6.- Distinguimos marcas de subjetividad (1ª p, oraciones exclamativas o interrogativas, léxico connotativo)

C) Redacción del comentario. (Siempre con ejemplos y sin que se convierta en una “lista de la compra”; hay que explicar lo que implica la aparición de estos elementos) 

            1.- Introducción.
                  Si sabemos algo de la obra, hacemos referencia a ella, a su autor, a su época. Tiene que ser muy breve.

            2.- Plano pragmático.

-Intención comunicativa (persuasiva, didáctica, estética, preceptiva, crítica, informativa, descriptiva)
                        Persuasiva-persuadir (convencer con razones)
                        Didáctica (enseñar)
                        Estética (embellecer)
                        Preceptiva (obligatorio, preceptos, normas de utilización, órdenes, leyes)
                        Crítica (opinión contraria señalando los defectos o errores)
                        Informativa
                        Descriptiva

o
                       
-Funciones lingüísticas: (qué quiere conseguir el emisor)
                                    Informar a) sobre la realidad-                                    referencial 
                                                  b) sobre el código-                                      metalingüística
                                   Expresar sus sentimientos                                         expresiva (
                                   Mandar o convencer al receptor                                conativa
                                   Crear belleza en el mensaje                                       poética
                                   Abrir o verificar el canal                                            fática

                        -Propiedades textuales: (esto se puede poner al final, en la valoración)
                                   Adecuación
                                   Coherencia
                                   Cohesión (repeticiones, deixis y conectores textuales)

                        - Enfoque del emisor:
                        Distinguimos entre objetivo y subjetivo.
                        Objetivo: 3ª pª;  oraciones enunciativas; léxico denotativo; adj. especificativos.
                        Subjetivo: 1ª pª; oraciones exclamativas, interrogativas y dubitativas; léxico connotativo y                                  adj. explicativos.



            3.- Plano fónico:
                        -entonación (oraciones exclamativas, enunciativas, interrogativas)
                        -poesía (métrica y rima)
                        -vulgarismos
                        -dialectalismos

            4.- Plano léxico-semántico:
                        - Registro: formal/informal
- Nivel: culto, estándar, coloquial o vulgar              
- Relaciones semánticas: campos semánticos, sinonimia, antonimia, polisemia…
                        - Tecnicismos, eufemismos, arcaísmos, neologismos, siglas…
                                              
5.- Plano morfológico:
                        -Tipo de sustantivos (concretos/ abstractos; patronímicos; topónimos…)
                        -Tipo de adjetivos (especificativos, explicativos, epítetos, grado, origen latino…)
                        -Tipo de verbos (presente, pasado, futuro/ perífrasis/ indicativo o subjuntivo…)
                                   (perífrasis, impersonalidad, pasiva refleja…)
                                   (estado/ acción/ pensamiento/ lengua- descripción, narración, exposición,                                              argumentación.)

            6.- Plano sintáctico:
                        -Oraciones simples o compuestas.
                        -Predominio de la coordinación, subordinación o yuxtaposición.
                                               Subordinación: sustantivas (argumentación)
                                               Adjetivas: descripción (exposición)
                                               Adverbiales: impropias (argumentación)
                       propias (narración, descripción…).
            7.- Rasgos estilísticos:
                        -figuras estilísticas fónicos (aliteración, onomatopeya…)
-figuras estilísticas vinculadas al pensamiento (metáforas, metonimias, hipérboles, antítesis, gradación, ironías...)
                        -figuras estilísticas de carácter morfológico (polípote, anadiplosis, anáfora, epifora…)
-figuras estilísticas vinculadas a la sintaxis (hipérbaton, paralelismos, quiasmos, correlación…)

            8.- Valoración:

                        -Breve conclusión sobre lo analizado. Puede incluirse aquí el análisis de la adecuación, coherencia y cohesión.

D) Clasificamos el texto:

            -Tipo de texto según el ámbito en el que se genera:
                        -Científico-técnico
                        -Humanístico
                        -Jurídico-administrativo
                        -Periodístico
                        -Publicitario
                        -Literario

-Modalidad textual: (según sus rasgos y su finalidad)
                        Muchas veces aparecen combinadas o mezcladas y vinculadas a las funciones lingüísticas.
                        Narración
                        Descripción
                        Diálogo
                        Argumentación
                        Exposición

miércoles, 20 de septiembre de 2017

ADECUACIÓN, COHESIÓN Y COHERENCIA


 1.- Definición

            Entendemos que un texto es adecuado si está bien construido desde el punto de vista de la comunicación, es decir, si se ha tenido en cuenta el tipo de receptor, el canal, la finalidad comunicativa, el código, etc.

            Se denomina coherencia a la cualidad que muestran los textos cuando presentan un tema principal y los enunciados establecen relaciones entre sí de forma que no se distancian de él. Además las ideas que aparecen no se contradicen unas con otras, ni van en contra de nuestro conocimiento del mundo.

            *El tercer sol acababa de ponerse cuando llegué a casa

            Este enunciado resulta incoherente porque no adecua la información que transmite a nuestra realidad. Podría serlo dentro de una novela de ciencia-ficción que crea su propia realidad.

            Llamamos cohesión al conjunto de relaciones que se establecen dentro de las distintas partes de un texto. Estas relaciones se construyen a través de conjunciones, adverbios, pronombres, sinónimos… Serían las tuercas y los tornillos que van dando forma al texto y evitan que este se desmorone. Si el hablante no los utiliza, produce textos deshilvanados, formados por secuencias que no tienen relación unas con otras.

2.- Procedimientos de coherencia de un texto escrito


-         Existe un tema principal o único, sin cambios, que se va desarrollando a lo largo del texto.

-         La información aparece seleccionada, no se extiende de forma ilimitada. Tanto el exceso de información como la excesiva brevedad entorpecen la comprensión y producen textos incoherentes. Tampoco es habitual que aparezcan amplias digresiones, si las hay, se señalan.

-         Todos los textos, para serlo, deben presentar una estructura determinada. Por ejemplo, si es una narración tendremos planteamiento, nudo y desenlace, si es una descripción, se realizará siguiendo un orden determinado: de arriba abajo; de derecha a izquierda; de dentro a afuera; de lo general a lo particular; si es un texto expositivo o informativo los párrafos hacen progresar la información, si es argumentativo la estructura será deductiva o inductiva, etc.

-         Si es una obra de ciencia-ficción o poética, el contexto literario que crea el autor proporciona coherencia a una realidad distinta de la conocida.

El rayo es un sacacorchos encolerizado. (Ramón Gómez de la Serna)

-         Lo que se dice no contradice lo ya expuesto o lo que se va a manifestar.

*Me casé una tarde a las doce de la mañana.


3.- Procedimientos de cohesión


            Son mecanismos lingüísticos que contribuyen a que el texto esté correctamente construido y cumpla su función comunicativa.


3.1. Procedimientos léxicos

            Por medio de palabras plenas de significación, se establecen relaciones con otras palabras o con sus significados.

a)      Repetición de términos, o de palabras de la misma familia léxica: “...parece como si se me hubiese abierto alguna puerta en la cabeza. Ya lo ve usted, una puerta por donde se me han colado ideas”.

b)      Repetición semántica a través de:

o       Utilización de sinónimos. “Me instalé en la habitación que había sido el cuarto de los juegos”.

o       Aparición de antónimos. “Esa no es buena gente. Es mala como la mala hierba”.

o       Utilización de palabras del mismo campo semántico. “Los demás chicos vestían de manera corriente, todos con boina e impermeable, porque llovía, y, por supuesto, nadie se percató de mi chubasquero inglés”.

o       Uso de hiperónimos. “Toda la ropa que venden es cara: vestidos, blusas, faldas, jerséis…”.

o       Empleo de hipónimos. “Ya no recuerdo todo lo que le escribía: cartitas, poemas, canciones, notitas...”.




3.2. Procedimientos gramaticales

            A) Hacen referencia a elementos aparecidos con anterioridad en el texto (anáfora), o a otros que lo harán posteriormente (catáfora). (Son repeticiones gramaticales no léxicas).

a)      Pronombres personales: “Algunas gotas de tinta salpicaron la carta de Adela. La agitó en el aire...”.

b)      Pronombres relativos. “Manolo pone unos refrescos en la barra y yo miro la tele que hay en una esquina del bar”.

c)      Pronombres demostrativos. “Me encontré con Ana, Matilde y Juan. Aquella parecía contenta, mientras que este mostraba un rostro serio y circunspecto”.

d)      Pronombres indefinidos. “Todos habían realizado el mismo examen, pero algunos parecían salir de un funeral”

e)      Adverbios. “En La Oriental había una mesa que daba a la calle y a Ibraín le gustaba sentarse allí”.

B) Elipsis: desaparición de elementos que se sobreentienden. Antonio y Carmen fueron de vacaciones a París. A ella le encantó. (el viaje, la ciudad…)

C) Deícticos: elementos lingüísticos (palabras) que señalan realidades que están fuera del enunciado. (Las anáforas y catáforas señalan elementos que están dentro del enunciado)

a)      Deixis personal: Señala a las personas que intervienen en el discurso.

- Pronombres personales: Dime la verdad
- Desinencias verbales: ¿Comerás hoy en casa?

b)      Deixis espacial: sitúa en los lugares o espacios a las personas y objetos.

- Demostrativos: Este es mejor
- Adverbios de lugar: Déjalo aquí.

c)      Deixis temporal: sitúa a las personas y los acontecimientos en el tiempo.

-Adverbios: ¿Comerás hoy en casa?
- SN (CCT): Esta tarde no vengo
- Tiempos verbales: Volveré cuanto antes.

3.3 Conectores de discurso

            Son palabras, partículas o locuciones que establecen relaciones lógicas entre enunciados o enlazan el texto con la situación comunicativa. (Estos últimos son interjecciones, vocativos, adverbios…)

El texto está bien cohesionado si aparecen palabras que marcan las relaciones de significado entre los diversos enunciados. Estas palabras son los conectores:
-adverbios
-conjunciones
-locuciones conjuntivas.

            A) Enlazan el texto con la situación comunicativa (oral).

Inician, mantienen o
acaban la comunicación.
En fin, bueno, pues, entonces, etc.
Llaman o interpelan
al oyente.
Vocativos, ¡oye!, mira, ¿verdad que?, etc.
Cumplen una función
expresiva (interjecciones).
¡Ay! ¡Caramba! ¡Maldita sea! ¡Bien!
Expresan la opinión
del hablante sobre lo dicho.
Lamentablemente, afortunadamente

            B). Enlazan los enunciados y partes del texto, y marcan su estructura:

                        1.- Del discurso: Señalan las partes en las que se organiza la información del texto.

                                   a) comienzo: En primer lugar…, Para comenzar…

                                   b) distribuidores: por una parte, por otra…; En segundo lugar…; En tercer lugar…
                                        (a lo largo del texto)

                                   c) cierre: Para acabar…; En fin…; Por último…; En conclusión…


2.- De adición: Y…; además…; también…; incluso…; ni siquiera…; asimismo…; etc.

3.- De contraste u oposición: Por el contrario…; no obstante…; aun así…; sin embargo…; en cambio…; ahora bien…; en cualquier caso…; si bien es verdad que…; etc.

4.- Explicativas: O sea…; mejor dicho…; es decir…; en otras palabras…; esto es…; etc.

5.- De ejemplificación: por ejemplo…; así por ejemplo…; pongamos por caso…; etc.

6.- De causalidad, consecuencia, conclusión, finalidad o condición: Entonces…; por lo tanto…; en efecto…; por consiguiente…; en consecuencia…; así pues…; por eso…; por lo cual…; a condición de que…; etc.


lunes, 24 de octubre de 2016

LA REGENTA

El ruido, las luces, la algazara, la comida excitante, el vino, el café... el ambiente, todo contribuía a embotar la voluntad, a despertar la pereza y los instintos de voluptuosidad.... Ana se creía próxima a una asfixia moral.... Encontraba a su pesar una delicia intensa en todos aquellos vulgares placeres, en aquella seducción de una cena en un baile, que para los demás era ya goce gastado.... Sentía ella más que todos juntos los efectos de aquella atmósfera envenenada de lascivia romántica y señoril, y ella era la que tenía allí que luchar contra la tentación. Había en todos sus sentidos la irritabilidad y la delicadeza de la piel nueva para el tacto. Todo le llegaba a las entrañas, todo era nuevo para ella. En el bouquet del vino, en el sabor del queso Gruyer, y en las chispas de la champaña, en el reflejo de unos ojos, hasta en el contraste del pelo negro de Ronzal y su frente pálida y morena... en todo encontraba Anita aquella noche belleza, misterioso atractivo, un valor íntimo, una expresión amorosa.... (…)
Álvaro, en cuanto vio a la Regenta en el salón, sintió lo que él llamaba la corazonada. Aquella cara, aquella palidez repentina le dieron a entender que la noche era suya, que había llegado el momento de arriesgar algo. Nunca había desistido de conquistar aquella plaza. (…)
Ana sintió que un pie de don Álvaro rozaba el suyo y a veces lo apretaba. No recordaba en qué momento había empezado aquel contacto; mas cuando puso en él la atención sintió un miedo parecido al del ataque nervioso más violento, pero mezclado con un placer material tan intenso, que no lo recordaba igual en su vida. El miedo, el terror era como el de aquella noche en que vio a Mesía pasar por la calle de la Traslacerca, junto a la verja del parque; pero el placer era nuevo, nuevo en absoluto y tan fuerte, que le ataba como con cadenas de hierro a lo que ella ya estaba juzgando crimen, caída, perdición.
Don Álvaro habló de amor disimuladamente, con una melancolía bonachona, familiar, con una pasión dulce, suave, insinuante.... Recordó mil incidentes sin importancia ostensible que Ana recordaba también. Ella no hablaba pero oía. Los pies también seguían su diálogo; diálogo poético sin duda, a pesar de la piel de becerro, porque la intensidad de la sensación engrandecía la humildad prosaica del contacto.
Cuando Ana tuvo fuerza para separar todo su cuerpo de aquel placer del roce ligero con don Álvaro, otro peligro mayor se presentó en seguida: se oía a lo lejos la música del salón. (…)